Se cumplen cien años del nacimiento de tres poetas
de la generación del 27: Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso
y Federico García Lorca, tres voces fundamentales en la poesía
del siglo XX española.
Vicente Aleixandre (1898-1984) ejerció un papel importante
en la formación de las nuevas generaciones de poetas españoles.
En su poesía se observa una evolución hacia un interés
por lo concreto e individual, hacia una actitud de tolerancia que le lleva
a solidarizarse con cada persona en particular. Para expresar estos sentimientos
recurre a la paradoja, que le sirve también para explicar lo absurdo
de la vida en sus últimas obras. Entre su numerosa producción
literaria, se encuentran Espadas como labios, La destrucción o el
amor, Poemas de la consumación y Diálogos del conocimiento.
Vicente Aleixandre recibió en 1933 el Premio Nacional de Literatura
por La destrucción o el amor, en 1944 fue elegido miembro de la
Real Academia Española y en 1977 se le concedió el Premio
Nobel de literatura.
Dámaso Alonso (1898-1990) desarrolló una triple faceta
de poeta, investigador y profesor. Hijos de la ira puede considerarse su
obra fundamental, con una gran influencia en la poesía española
de los años 40. En ella reacciona contra los usos poéticos
de la época y comunica directamente a los lectores su espanto ante
el mundo de la posguerra y su protesta frente a la injusticia.
Dámaso Alonso fue elegido miembro de la Real Academia Española
en 1945, de la que fue nombrado director en 1968 (dimitió en 1982)
y obtuvo el Premio Cervantes de literatura.
A pesar de su temprana y trágica muerte, Federico García
Lorca (1898-1936) es ya un clásico popular de la poesía y
el teatro universal, que funde en su poesía con rara perfección,
las novedades más audaces y perdurables de las vanguardias con lo
más auténtico y profundo de la tradición popular española
creando un mundo tan hermoso y enigmático como el del Romancero
gitano. En Poeta en Nueva York se vuelve más surrealista y se agudiza
su conciencia social, mostrando su rechazo a una civilización mecanizada
que pone en peligro lo auténticamente humano: la libertad, el contacto
con la naturaleza o la comunicación con otros seres humanos. La
lectura de este poema nos hace vivir la sensación de confusión
y desgarro que experimentó el poeta en esta gran ciudad.
El calendario de 1998 cuenta con numerosos actos programados para
conmemorar la vida y obra de Federico García Lorca. El pasado día
16 de enero Don Juan Carlos y Doña Sofía inauguraron el año
lorquiano visitando diversos lugares granadinos relacionados con la vida
del escritor. Éstos son algunos de los congresos y exposiciones
programados:
"Lorca y sus amigos" (27,28 y 29 de abril de 1998, en la universidad
de Parma) "Lorca y su entorno" (julio de 1998, organizado por la Universidad
de Educación a Distancia de Madrid) "Lorca y América" (27
de octubre de 1998, organizado por la Universidad Internacional de Andalucía)
"Federico García Lorca y la tradición estética y literaria
española" (organizado por la Universidad Autónoma de Madrid)
"Federico García Lorca: Vida pública, Historia privada" (junio
de 1998, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía; octubre
y noviembre, en el Centro de cultura Contemporánea de Barcelona;
diciembre, en el Palacio de los Condes de Gabia de Granada; una versión
reducida de la muestra viajará a Amberes y a otras ciudades extranjeras)
"Federico García Lorca: (imágenes y palabras)" (enero de
1998, Granada) "Signos de amistad: la colección de Federico García
Lorca" (enero de 1998, Huerta de San Vicente, Granada) "La escena lorquiana"
(mayo-junio 1998, en Fuentevaqueros).
Asimismo, se celebrará en Málaga, del 2 al 8 de febrero,
el Primer Simposio "Voces del 98", organizado por la Fundación Generación
del 27 en colaboración con el Centro Cultural del 27 y otras entidades.
Estará dedicado a Federico García Lorca, Dámaso Alonso,
Vicente Aleixandre, Rosa Chacel y Concha Méndez.