Exploración del nuevo mundo

by Jeffrey C. Barnett
Washington and Lee University

 

Ya para los últimos años del siglo XIV los europeos habían viajado al oriente a través de rutas del este. Habían traído perfumes, oro, seda y de suma importancia las especias-producto importantísimo para la conservación y curación de la carne. Sin embargo, el viaje era largo, peligroso y dados los grandes gastos no se podía esperar recompensa o ganancias suficientes para justificarlo. Lo más económico sería una ruta navegable. Bajo el mando del príncipe Enrique, los portugueses sobresalieron como los mejores navegantes de la época. No obstante, no habían logrado encontrar la ruta adecuada aunque sí habían explorado por mar gran parte de la costa del este del Africa.
 

Como se sabe en el año 1492 los reyes católicos-el rey Fernando y la reina Isabel-le dieron a Cristóbal Colón permiso para encargarse de una expedición cuyo propósito fue encontrar una ruta occidental al oriente. Se recordará que la fecha 1492 no fue por casualidad. Colón había intentado persuadirles a los reyes católicos por años de la posibilidad económica de llegar a Asia por una ruta occidental. Sin embargo, dada su preocupacion por la Reconquista, los reyes le pospusieron. En el año mirabilis lograron la meta principal de la cultura cristiana hispánica: los cristianos vencieron a los moros y expulsaron a los judíos. Después de siete siglos habían realizado la hegemonía cristiana.
 

Con la caída de Granada los reyes católicos ya podían prestar atención a la petición de Colón cuyo plan les impresionó a ambos reyes, quizá por razones distintas. Para la reina Isabel le ofreció una oportunidad de evangelizar a los demás; es decir fue una manera de seguir y promover la cruzada evangélica de modo semejante a la Reconquista. El rey Fernando supuestamente se preocupaba más por el lado económico: 1) temía que los portugueses estuvieran al punto de monopolizar el comercio del oriente; y 2) tenía que pensar en como la Reconquista, o sea ahora la falta de reconquista, iba a afectar el tesoro real dado que ya no habría más impuestos de los infieles ni terrenos o bienes para controlar. En otras palabras la decisión de invertir dinero en la expedición de Colón y de financiar el viaje fue relacionada directamente con el fin y las consecuencias de la Reconquista. Si no hubiera sido por la caída de Granada en aquel momento, Colón habría tenido que esperar aun más. Al fin y al cabo, se le dio 120 hombres y tres botes de vela.
 

Aunque las leyendas nos digan de modo contrario, Colón no fue el único en creer que el mundo era redondo; todos los navegantes, incluso Colón, ya sabían para aquel entonces que el mundo no era plano. Sin embargo, es verdad que los demás no se habían enterrado como él de un fenómeno importante para la navegación transatlántica: los llamados vientos de comercio que corren del oeste para el este; es decir que en viajes previos Colón se había dado cuenta de que el viento suele correr desde el este para el oeste cuando se iba por la costa occidental de España mientras el opuesto ocurría cuando iba para la costa del Africa. Esto últimos vientos, los vientos de comercio que van del oeste para el este, fueron la clave que le permitiría volver del "oriente" para Europa. Según la teoría de Colón sería posible seguir una ruta norteña y luego una vez encontrados los vientos de comercio podría volver por una ruta sureña. En teoría sí tenía razón pero, como se sabe, con lo que no contaba era que los continentes americanos quedaban entre él y el oriente. En el mes de octubre del año 1492, después de navegar por dos meses, Cristóbal Colón dió con San Salvador (supuestamente situada en lo que hoy es las Bahamas, aunque hay muchos que discuten el lugar exacto).
 

Sería mucho hablar de todos los exploradores importantes que siguieron después de los cuatro viajes de Colón pero tendría que mencionar a Magallanes, a quién se atribuye la primera circumnavegación del mundo (aunque murió antes de cumplir el viaje), Alonso de Ojeda (Venezuela), Vicente Yáñez Pinzón (Brazil), Juan Ponce de León (Puerto Rico y la Florida), y Amérigo Vespucci-cuyo nombre al fin y al cabo sirvió para señalar el "nuevo" continente. Además de éstos, no hace falta mencionar a Hernán Cortés (México) y Francisco Pizarro (el Perú) de quienes se hablará más tarde.
 

En vez de nombrar todos los exploradores mejor vale la pena recordar el motivo, o sea uno de los motivos, de tales exploraciones. A fines del siglo XV y al principio del XVI Portugal y España eran los dos poderes más grandes del mundo. Ya que no se sabía cuánto terreno había en las Américas ni en el Africa-partes de la cual ya habían sido exploradas por Portugal-fue necesario que el Papa interviniera para arreglar la disputa entre los dos sobre los derechos de comercio y conquista. (Como que ambos eran reinos cristianos fue lógico que buscaran al Papa para ayuda arbitraria.) En el tratado de Tordesillas, el Papa Alejandro VI demarcó una línea en medio del Atlántico con el propósito de que todo terreno al este de dicha línea perteneciera a Portugal mientras la parte occidental perteneciera a España. Esta frontera imaginaria a los 45º grados llegó a ser conocido como "la linea de demarcación". Para entender el sentido de la ubicación de tal línea hay que recordar que la meta principal fue llegar al Oriente o las Indias, lo cual ya habían realizado los Portugueses por la ruta del Africa y posteriormente por el mar India. Los españoles habían optado por la ruta contraria y se habían dado con las Indias occidentales. Siguiendo esta lógica fue facil dividir el mundo entre los dos poderes, lo cual estableció por autoridad papal que las Américas (aun territorio desconocido) pertenecieran a España mientras Africa, Asia y Brazil pertencieran a Portugal.
 

El caso de Brazil en cierto modo fue erróneo dado que el propósito del acuerdo fue dividir los dos hemisferios; no obstante, no se contaba con que la longitud de 45º grados acaso diera con una estrecha parte de la costa de Brazil. Aunque estrictamente los portugueses sólo tenían derecho para colonizar esta parte de Brazil, siguieron al interior hasta topar con territorio totalmente incolonizable, o sea las Amazonas. En esta manera, la geografía física-como suele ser-fue más inflexible que cualquier frontera arbitraria. En resumen, el tratado de Tordesillas establece el derecho (desde el punto de vista del mundo cristiano) de dividir y colonizar el mundo entre dos hemisferios, con la excepción del error cartográfico de Brazil.