Los
toltecas Hace más de 1,000 años, los toltecas
vivieron en el Valle de México, o mejor dicho el valle de Anáhuac.
El nombre "tolteca" quiere decir "maestros de arquitectura". Como los maya,
la civilización tolteca se hacía a base de sus creencias
religiosas, y más que nada en la adoración de la serpiente
emplumada, Quetzalcoátl. Según la leyenda, Quetzalcoátl
fue una persona verídica-un cacique o líder de los toltecas-y
por sus hazañas se convirtió en un dios. Sin embargo, por
razones de facciones fue exiliado de Tula (el centro o capital de los toltecas).
Antes de marcharse hacia el este prometió volver un día,
específicamente en el año ce actl. Como veremos más
tarde, esta promesa y leyenda formaría un papel importantísimo
tres siglos más tarde en la conquista de los aztecas por los españoles.
Entre otras características los toltecas
se distinguen por su arquitectura de templos enormes (más grandes
pero menos refinados que los maya); por ser agricultores de maíz
y algodón; pulidores de metal que utilizaban para el decoro de ornamentos
hermosos de oro y plata; una forma o sistema sofisticado de pictográficos
que servía como su escritura; y logros astronómicos.
Para 1300 d.c. su civilización entró
en un estado de caos y decadencia. Fue durante esta época cuando
un grupo nómada del norte (o chichimecas) llegó al
valle de Anáhuac. En aquel entonces este tribu o familia étnica,
los aztecas-mexicas, no tenía ninguna importancia en comparación
a las culturas anteriores, ni siquiera en comparación con otros
que en ese momento habitaban el valle de Anáhuac; sin embargo dos
siglos más tarde ya habían llegado a ser un poder imperial
cuyo territorio y mando extendía desde lo que es actualmente el
sudoeste de los EEUU hasta más allá de centroamérica.
Para más información sobre los toltecas véase
TOLTECS
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