La persistencia de la memoria, pintado por Salvador Dalí, 1931; Collection, Museum of Modern Art, New York, ©1992.


El vanguardismo

El vanguardismo comenzó aproximadamente en 1920 y rechazó completamente las normas poéticas tradicionales de los movimientos anteriores. Se emplaron la estética de la sensación y la belleza para dar la libertad completa al poeta. La gran paradoja del vanguardismo era que los escritores y artistas tuvieron que romper para crear. Existieron un montón de movimientos asociados con el vanguardismo como el futurismo, el dadaísmo, el surrealismo, el cubismo y el ultraísmo.

 

 

Violin, pintado por Pablo Picasso, 1913; Collection Hermann Rupf, Bern.


Gabriela Mistral (1889-1957)

Gabriela Mistral, pseudónimo de Lucila Godoy Alcayaga, llegó a ser el primer escritor hispanoamericano recibir el Premio Nóbel en 1904. La poeta chilena logró su primer éxito literario con la publicación de Sonetos de la muerte en 1914 y sigió cuatro colecciones de la poesía: Desolación (1922), Ternura (1924), Tala (1938) y Lagar (1954). Se destaca un fuerte sentido del humanitarismo y la compasión en su obra, y los temas principales de Mistral incluyen la maternidad frustrada, los niños, la muerte, el amor, la religión y la naturaleza.


Luis Palés Matos (1898-1959)
Aunque ya existió el entusiasmo por lo africano en Latinoamérica, particularmente en el Caribe, no se estableció una poesía afrohispana hasta Luis Palés Matos. El escritor puertorriqueño enfocó en la musicalidad y la sensualidad de la cultura africana en su obra. Palés Matos empleó el uso de los africanismos y la repetición de nombres de bailes para recrear los ritmos de canciones africanas tradicionales. Trata el tema de las relaciones entre los blancos y los negros en los poemas como <<Esta noches he pasado>>. Publicó su primera obra, Azaleas, en 1914 y su obra poética completa, Poesía, en 1957.

Nicolás Guillén (1902-1989)

La poesía de Nicolás Guillén parece la de Luis Palés Matos por su enfoque en la cultura africana pero Guillén tuvo un estilo muy distinto por su sangre española-africana y su propia originalidad. Los temas de su poesía se basan en la mezcla de la lírica española y el folklore africano. Guillén se preocupó por los problemas sociales y raciales, en particular la explotación del negro.


Pablo Neruda (1904-1973)

Se destacan cinco etapas del desarrollo de la poesía de Pablo Neruda. La primera ocurrió en los años 20 cuando Neruda abandonó su profesión como profesor de francés para dedicarse a la poesía. Publicó su primera colección de poemas, Veinte poemas de amor y una canción desesperada, en 1924 y llegó a ser uno de los poetas jóvenes más famosos en Latinoamérica. En aquella época escribió de su vida personal y intimo y sus temas incluyo el amor, el dolor y la melancolía.

En los años 30 Neruda viajó por muchas partes del mundo y llegó a la conclusión que el mundo era casi repugnante. Comenzó a enfocarse en la angustia y la soledad de la vida en su poesía. Fue a España al principio de la Guerra Civil Española y conoció al poeta español Federico García Lorca. Se dedicó a la ideología marxista y atacó el fascismo.

Neruda fue a México y Chile en los años 40 y se determinó escribir una obra histórica en que pudiera celebrar la transformación histórica de Latinoamérica. Publicó su famoso Canto general en 1950.

Se ingresó en la partida comunista antes de tomar otra dirección estilística en los años 50. Luego escribió de la belleza y el valor de los objetos comunes y cotidianos y adaptó un estilo más sencillo y asequible al proletariado. Publicó las obras Odas elementales (1954) y Nuevas odas elementales (1955) durante esta época.

En los años 60 Neruda volvió a los temas de su juventud como el amor y su niñez. Por su estilo más directo y sencillo se nota una madurez sensual en obras de este periodo como Los versos del Capitán (1953, 1963), Cien sonetos de amor (1959) y Memorial de la Isla Negra (1964).


Poesía de Neruda

Poema XV

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

*<<Poema XX>> de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, Pablo Neruda

Ilustración de Veinte poemas de amor y una canción desesperada; pintado por Jan Thompson Dicks ©1993; Edición, Chronicle Books, San Francisco.


Los aztecas como se ven por los europeos, pintado por Giulio Clovio, c. 1550; The British Library, London.

 

Cortés (de Canto general)

Cortés no tiene pueblo, es rayo frío,
corazón muerto en la armadura.
"Feraces tierras, mi Señor y Rey,
templos en que el oro, cuajado
está por manos del indio".

Ya avanza hundiendo puñales, golpeando
las tierras bajas, las piafantes
cordilleras de los perfumes,
parando su tropa entre orquídas
y coronaciones de pinos,
atropellando los jazmines,
hasta las puertas de Tlaxcala.

Hermano aterrado, no tomes
como amigo al buitre rosado.
desde el musgo te hablo, desde
las raíces de nuestro reino.
Va a llover sangre mañana,
las lágrimas serán capaces
de formar niebla, vapor, ríos,
hasta que derritas los ojos.

Cortés recibe una paloma,
recibe un faisán, una cítara
de los músicos del monarca,
pero quiere la cámara del oro,
quiere otro paso, y todo cae
en las arcas de los voraces.
El rey se asoma a los balcones:
<<Es mi hermano>>, dice. Las piedras
del pueblo vuelan contestando,
y Cortés afila puñales
sobre los besos traicionados.

Vuelve a Tlaxcala, el viento ha traído
un sordo rumor de dolores.

*<<Cortés>> de Canto general, Pablo Neruda